40 trucos para adelgazar rápidamente
Escrito por Mona el July 17, 2009
- Empezar cuanto antes la dieta. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
- Aprender a comer despacio. Está demostrado que la sensación de saciedad no llega al cerebro hasta 15 minutos después de empezar a comer. Así es que, masticar despacio nos ayudará a ahorrar esos bocados de más que luego, se acumulan en las “cartucheras”.
- Servir los platos en la cocina. Si se pone la bandeja sobre la mesa, es fácil perder el control de las veces que se repite o se pica.
- Vigilar la nevera. No guardar ningún alimento tentador y prohibido. Hay que llenarlo de frutas y verduras.
- No saltarse las comidas. Con ello sólo se consigue picar entre horas y llegar a la siguiente comida con el doble de hambre.
- No hablar de comida. Está comprobado que conversar sobre nuestros platos favoritos despierta el apetito. Es mejor cambiar de tema y no sufrir en vano.
- Comer menos pan. Es uno de los alimentos que más engordan. Si no puede renunciarse a él, por lo menos que sea integral.
- Controlarse en los restaurantes. Todas las cartas tienen platos permitidos en un régimen (ensalada, filete a la plancha…). Y una regla de oro: no probar los platos de los demás.
- Evitar la tentación. Resulta más fácil que vencerla. No cocinar para otros platos prohibidos, ni regalar pasteles o bombones Quién podría evitar picar uno?
- Lavarse los dientes cada vez que sienta hambre. Parece una tontería pero da resultado. El frescor del dentrífico calma la sensación de hambre.
- Usar ollas y sartenes antiadherentes. Así se evita cocinar con más grasa los alimentos. Y ya se sabe que añadir grasa a un guiso es aádírsela a uno mismo.
- Combatir el aburrimiento. Más veces de las que parece se come únicamente porque no se tiene otra cosa que hacer. Ir al teatro, al cine, salir a comprar ropa…todo vale con tal de no picar.
- Cambiar de acera. Cuando divise una pastelería o cualquier tienda que impulse a comprar alimentos prohibidos.
- No comérselo todo. Ya lo decía el Doctor Grande Covián: los únicos alimentos que no engordan son los que se quedan en el plato.
- Consumir más fibra. Resulta muy fácil ahora que están tan de moda los alimentos integrales, el arroz, la pasta, el pan…son más sanos y sacian antes.
- Reducir las grasas de origen animal. Son malísimas para el colesterol y engorda mucho. Es mejor tomar aceite de oliva.
- Cambiar de imagen. Cortarse el pelo, probar un nuevo maquillaje….Todo lo que ayude a verse mejor también ayuda a la hora de mantenerse firme mientras se hace régimen.
- Beber agua. Hay que tomar entre dos y tres litros diarios. Beber un buen vaso media hora antes de cada comida ayuda a reducir el hambre.
- Leer. Es excelente para distraerse cuando apetece picar. Y si además, se lee sobre dietas, deporte y alimentación se matan dos pájaros de un tiro: no comer y aprender a cuidarse mejor.
- Caer en la tentación. A veces, es la única forma de volver a empezar con renovados ánimos. Controlarse siempre puede ser un esfuerzo sobrehumano.
- Cocinar con imaginación. Acostúmbrarse a comer siempre los mismos platos lleva al aburrimiento y, por lo tanto, resultará más fácil volver a las recetas de siempre, cargadas de indeseables calorias.
- Mantener el orden. Vivir, y sobre todo comer, en un ambiente relajado y ordenado ayuda a mejorar la autoestima y la fuerza de voluntad, por lo que resulta más difícil excederse con las comidas.
- Comer por salud y no por estética. Cambiar los hábitos alimenticios evita muchas enfermedades y alarga la espectativa de vida. No tiene nada que ver con parecerse a una modelo anoréxica.
- Comer más pescado en lugar de carne. Y no vale la excusa de que es más caro. El congelado tiene los mismos beneficios que el fresco y su precio es muy asequible.
- Medias raciones. si no hay más remedio que tomar un plato prohibido, pedir sólo media ración. Así las calorías consumidas serán la mitad.
- Repartir los alimentos. Hacer varias comidas pequeñas a lo largo del día es mejor que darse un par de atrancones en la comida y la cena.
- El peligro de la TV. Al sentarse delante del TV dan ganas de picar: papas fritas, frutos secos…nada de eso!Lo mejor es mantener las manos ocupadas, hacerse el manicure, tejer, cualquier cosa menos comer.
- Seguir la moda light. Aunque no hay que abusar de estos alimentos, pues también tienen calorías, son buenos aliados a la hora de adelgazar.
- Dieta de choque. Si no se ha podido evitar el “atrancón”, conviene realizar al día siguiente una dieta hipocalórica. Un par de días de fruta o verdura valen para compensar el exceso. Te recomiendo que leas dieta de la piña.
- Todo vale. Es un lema del doctor Marañón: cualquier cosa que una persona haga para adelgazar saludablemente, le hará menos daño que seguir estando gordo.
- Premiarse con comida. Es un error frecuente. Pero, que sentido tiene comer para celebrar que se ha adelgazado?
- Hacerse amiga del espejo. Será el primero que refleje los cambios que se produzcan en el cuerpo cuando comience a adelgazar.
- Evitar el estrés. Tanto físico como mental. Y para ello, es mejor una buena siesta que reponer fuerzas con un postre.
- Bailar. Porque se queman entre 150 y 400 calorías or hora. Si en una fiesta no nos movemos, sólo se queman 60 calorías. y es más fácil abusar de los aperitivos y pasabocas cuando no se baila.
- Gimnasia con música. Es el mejor deporte para hacer en casa. Además, la música levanta el ánimo y permite aguantar el esfuerzo físico durante más tiempo.
- Tareas del hogar. Lavar el auto, cortar el césped o limpiar el suelo son actividades que queman calorías y obligan a hacer ejercicio sin darse cuenta.
- Subir escaleras. Y bajarlas. Esto da resultados sorprendentes.
- Pasear. Algo tan sencillo como caminar ofrece innumerables beneficios para la salud y ayuda a mantenerse en forma sin cansarse excesivamente.
- Hacer deporte. Siempre con sentido común. No sirve de nada “matarse” un día, si luego no nos podemos mover durante una semana, el ejercicio se debe realizar de madera moderada y gradual.
- Consejo final. La mejor manera de adelgazar es comer la mitad de lo que se comía y hacer el doble de deporte del que se practicaba.
Fuente: Revista Dietas Plus



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