A finales del siglo XIX las pieles claras eran las más envidiadas y hacían parte del ideal de belleza de la sociedad de aquella época. Hoy la historia es distinta, un cuerpo bronceado es sinónimo de salud y belleza y para lograrlo hombres y mujeres se exponen al sol o recurren a cámaras bronceadoras. No obstante, esa búsqueda de la piel dorada en muchas oportunidades se realiza sin tomar las precauciones necesarias ocasionando daños irreparables como el cáncer de piel.
De acuerdo a los estudios realizados por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, el 90% de los cánceres de piel se producen en personas que se exponen al sol continuamente.
Los bloqueadores solares y bronceadores con protección UV deben convertirse en el mejor aliado de hombres y mujeres a la hora de tomar el sol, ya sea en la playa o piscina. Antes de tomar la decisión de cual producto comprar se debe tener en cuenta el tipo de piel que la persona tiene, lo que se conoce como fototipo.
TIPOS DE PIEL
FOTOTIPO I: Personas con cabello rojo, de ojos verdes o azules, piel muy clara, muy sensible, bronceado mínimo y en algunos casos con numerosas pecas. Los primeros días de bronceado deben usar protección extrema (SPF 50). El resto de días protección SPF 30.
FOTOTIPO II: Personas con cabello rubio, ojos claros, piel clara, sensible y bronceado ligero. Los primeros días de bronceado deben usar protección máxima SPF 30), el resto de días protección SPF 20.
FOTOTIPO III: Personas con cabello rubio o castaño, ojos pardos, piel clara, pocas pecas, bronceado claro y sensibilidad media de la piel. Los primeros días, la protección debe ser alta (SPF 15), el resto de los días protección SPF 10.
FOTOTIPO IV: Personas con cabello castaño, ojos oscuros, piel mate, sin pecas, bronceado intenso y escasa sensibilidad de la piel. Los primeros días deben usar protección media SPF 10.
FOTOTIPO V: Personas con cabello castaño oscuro, ojos oscuros, piel oscura, sin pecas, piel poco sensible. La protección puede ser mínima SPF 8.
FOTOTIPO VI: Personas con cabello negro, sin pecas, bronceado intenso y piel no sensible. La protección debe ser SPF 4.
La Coca Cola, la canela, el aceite y otra serie de productos que muchas mujeres y hombres acostumbran a utilizar para obtener resultados rápidos y permanente no brindan la protección que la piel requiere al momento de recibir los rayos del sol y, en cambio, pueden ocasionar enrojecimiento, manchas y quemaduras en la piel.
La exposición al sol debe realizarse en sesiones entre 15 y 20 minutos, evitando hacerlo entre las 11:00 am y 3:00 pm; no se debe olvidar mantener una buena hidratación y una correcta protección para que el bronceado si sea realmente sinónimo de salud y belleza.
Para aplicar el protector solar tenga en cuenta que:
- Debe ser aplicado media hora antes de tomar el sol.
- En los primeros días debe utilizar un producto de alta protección.
- Aplique el producto cada 2 ó 3 horas durante la exposición.
- No olvide proteger zonas delicadas como nariz, cuello y labios.
Una técnica que deja muy buenos resultados después de broncearse es lavar la piel con jabones naturales elaborados a partir de aceites o grasas de origen animal o vegetal, o bien sea con barras de glicerina natural a las que se les añaden ingredientes como cera de abeja. Estos jabones por su alto contenido en plantas, hierbas o flores le dan a la piel humectación, no interfieren con su PH y evitan la irritación después de la exposición al sol.
BRONCEARSE A LA SOMBRA
Pensar que las cámaras bronceadoras nos libran de daños en la piel logrando un bronceado perfecto, es falso. Estos aparatos emiten grandes cantidades de rayos ultravioleta que pueden resultar iguales o más perjudiciales que los rayos naturales del sol.
Según estudios de la OMS las cámaras bronceadoras pueden emitir grados de radiación ultravioleta más intensos que los del sol durante el horario del mediodía, lo que incrementa la posibilidad de cáncer de piel.
Pero no todo es negativo a la hora de hablar de cámaras bronceadoras o bronceado inteligente. Estos aparatos brindan beneficios que el bronceado natural no permite: no causan enrojecimiento ni ardor, ni ocasionan que la piel mude y con poco tiempo de uso se obtiene el bronceado ideal.
Si usted decide recurrir a una cámara bronceadora recuerde que:
- Debe realizar una limpieza profunda en la piel antes de utilizar la cámara para eliminar cualquier producto que la pueda alterar, especialmente perfume, maquillaje, cremas hidratantes o residuos de bronceadores utilizados anteriormente.
- Se requieren varias sesiones para notar los resultados.
- El centro de bronceado debe tener las medidas de seguridad pertinentes.
- No se puede tomar el sol luego de estar en una cámara de bronceo.
- Al utilizar la cámara bronceadora hay que usar siempre las gafas protectoras.
Las cámaras bronceadoras no son el único medio para obtener un color canela sin necesidad de exponerse directamente al sol. Existen las cremas autobronceadoras que, gracias a un mecanismo bioquímico, producen un cambio de color en la piel, haciendo efecto en las capas superficiales de esta. Su efecto es de corta duración y requiere aplicación frecuente. Además, deben ser utilizadas bajo la sombra pues no tienen protección contra los rayos ultravioletas.
Lo importante es que, sin importar el método que se escoja, la protección debe ser la prioridad al momento de broncearse. Usar bloqueador, tomar líquidos con alto contenido de betacaroteno como el jugo de zanahoria e hidratar la piel luego de la exposición son herramientas útiles que ayudan a obtener un saludable color dorado.
Fuente: Revista Perfecta
Foto: Stock.xchng






- June 23, 2009 at 3:07 pm
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